Menopausia y aumento de peso: ¿por qué ocurre y qué puedes hacer para prevenirlo?

Una de las preocupaciones más frecuentes durante el climaterio y la menopausia es el aumento de peso. Muchas mujeres notan que, aunque mantienen los mismos hábitos de alimentación, les resulta más difícil controlar su peso corporal. Esto no es una percepción: los cambios hormonales propios de esta etapa pueden modificar el metabolismo y la composición corporal.

La menopausia se caracteriza por la disminución de la producción de estrógenos y progesterona, hormonas que participan en múltiples funciones del organismo. Como consecuencia, pueden producirse cambios como:

  • Disminución del gasto energético.
  • Pérdida progresiva de masa muscular (sarcopenia).
  • Mayor acumulación de grasa, especialmente en la región abdominal.
  • Alteraciones en el metabolismo de la glucosa y los lípidos.
  • Mayor riesgo de desarrollar resistencia a la insulina.

Estos cambios favorecen el aumento de la grasa visceral, un tipo de grasa que rodea los órganos internos y que se asocia con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico.

¿Por qué aumenta la grasa abdominal?

Durante el climaterio y la menopausia, el organismo experimenta una redistribución natural de la grasa corporal. Es común que disminuya la masa muscular y aumente el tejido adiposo en la zona del abdomen.

La pérdida de músculo también reduce el metabolismo basal, es decir, la cantidad de energía que el cuerpo consume en reposo. Por ello, mantener una buena masa muscular es una de las estrategias más importantes para conservar un peso saludable.

Además, algunas mujeres pueden presentar alteraciones en la función tiroidea, cambios en la sensibilidad a la insulina y modificaciones en otras hormonas relacionadas con el metabolismo, factores que pueden favorecer el incremento de peso.

La actividad física es una de las mejores herramientas

La buena noticia es que estos cambios pueden prevenirse o disminuirse mediante hábitos saludables.

Realizar actividad física de forma regular ayuda a conservar la masa muscular, mejorar el metabolismo y reducir la acumulación de grasa abdominal.

Se recomienda realizar al menos 40 minutos al día de actividad física moderada, combinando ejercicios cardiovasculares con entrenamiento de fuerza.

Algunas opciones incluyen:

  • Caminar a paso ligero.
  • Bailar.
  • Andar en bicicleta.
  • Natación.
  • Bicicleta fija o elíptica.
  • Entrenamiento con pesas. (Repeticiones de 15 en 5 series, por grupo muscular)

Los ejercicios de fuerza son especialmente importantes durante esta etapa, ya que favorecen el mantenimiento de la masa muscular y de la densidad ósea, dos aspectos fundamentales para un envejecimiento saludable.

Pequeños cambios generan grandes beneficios

No es necesario buscar pérdidas de peso rápidas o extremas. Una reducción gradual del peso corporal y de la circunferencia de la cintura puede generar importantes beneficios para la salud.

Perder entre un 5 y un 10 % del peso corporal, cuando existe sobrepeso u obesidad, puede contribuir a:

  • Mejorar la sensibilidad a la insulina.
  • Disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Favorecer el control de la presión arterial.
  • Reducir la inflamación crónica de bajo grado.
  • Disminuir el riesgo cardiovascular.
  • Mejorar la movilidad y la calidad de vida.

Además, la actividad física regular suele asociarse con un mejor estado de ánimo, mayor autoestima, mejor calidad del sueño y una reducción de la intensidad de algunos síntomas de la menopausia, como los bochornos.

Un enfoque integral para una menopausia saludable

El manejo del peso durante la menopausia no depende únicamente de comer menos. Requiere una estrategia integral que incluya:

  • Alimentación equilibrada y suficiente en proteínas.
  • Actividad física regular.
  • Descanso adecuado.
  • Manejo del estrés.
  • Evaluación médica cuando existan alteraciones hormonales o metabólicas.

En algunos casos, el profesional de la salud puede recomendar suplementos nutricionales como parte de un plan personalizado.

Apoyo nutricional durante el climaterio y la menopausia

Dentro de un enfoque integral, algunos nutracéuticos pueden complementar un estilo de vida saludable.

JOONA está formulado con fitoestrógenos como genisteína y diosgenina, además de ashwagandha, vitamina D3, vitamina K2, biotina y yodo proveniente de alga kelp, ingredientes que contribuyen al bienestar hormonal y metabólico de la mujer durante el climaterio y la menopausia.

Por su parte, NUTRIGENN aporta vitaminas, minerales, omega-3, probióticos y antioxidantes que ayudan a complementar la alimentación y favorecer la salud metabólica, mientras que EPICARE contribuye al cuidado de la piel, apoyando la hidratación y la producción de colágeno, aspectos que también suelen verse afectados durante esta etapa.

Estos productos pueden formar parte de un programa integral orientado a promover una mejor calidad de vida, siempre bajo la orientación de un profesional de la salud.

Conclusión

La menopausia no tiene por qué ser sinónimo de aumento de peso inevitable. Comprender los cambios hormonales que ocurren en esta etapa permite tomar decisiones oportunas para cuidar la salud.

La combinación de una alimentación equilibrada, actividad física regular, descanso adecuado y apoyo nutricional cuando sea necesario puede ayudar a mantener un peso saludable, conservar la masa muscular y disfrutar de una mejor calidad de vida durante el climaterio, la menopausia y la postmenopausia.

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